Aunque seguramente no os haya resultado extraño que no esté escribiendo en estos días en A dos pasos del paraíso (no estoy escribiendo en ningún otro blog), la razón de mi abandono no es la misma que la del resto de bitácoras.
Estoy de vacaciones, sí, y tengo internet bastante dejado. Sin embargo, la cuestión de A dos pasos del paraíso es diferente. Quería contaros, a los que leéis este blog, que voy a estar una temporada ausente. No sé cuánto tiempo, pero me meteré en una burbuja de cristal que me impedirá tocar este paraíso, aunque no dejaré de verlo.
¿Razones? Básicamente, y para ser sincera, que no me apetece compartir nada aquí en este momento. Por motivos estrictamente personales y que no tienen nada que ver con los lectores, los autores ni lo que está, hasta el momento, aquí publicado.
Gracias por vuestra comprensión. Prometo que será un "hasta pronto".
Estoy de vacaciones, sí, y tengo internet bastante dejado. Sin embargo, la cuestión de A dos pasos del paraíso es diferente. Quería contaros, a los que leéis este blog, que voy a estar una temporada ausente. No sé cuánto tiempo, pero me meteré en una burbuja de cristal que me impedirá tocar este paraíso, aunque no dejaré de verlo.
¿Razones? Básicamente, y para ser sincera, que no me apetece compartir nada aquí en este momento. Por motivos estrictamente personales y que no tienen nada que ver con los lectores, los autores ni lo que está, hasta el momento, aquí publicado.
Gracias por vuestra comprensión. Prometo que será un "hasta pronto".


